miércoles, 8 de mayo de 2013

Ahorrar con el césped artificial

La actual coyuntura económica hace que todo el mundo quiera recortar gastos de donde puede. Por eso, queremos hablaros en nuestro blog sobre cómo se puede ahorrar utilizando césped artificial para los patios y zonas ajardinadas de nuestras viviendas. De esto se habla mucho en blogs especializados en arquitectura, decoración e interiorismo y no queríamos dejar pasar el tema nosotros.

Son varios los aspectos que van a permitirnos recortar gastos si optamos por césped artificial frente al natural. Una vez realicemos la inversión inicial, nos daremos cuenta de que rápidamente esta se recupera y comenzamos a ahorrar. Para empezar, porque no necesitaremos recurrir a un profesional que nos lo cuide. Es decir, si hasta ahora estabas recurriendo a un jardinero para que te mantuviera bonito el jardín, ahora puedes prescindir de sus servicios y destinar ese dinero a otras cosas. Esto se debe a que tú mismo podrás mantenerlo en buen estado, con los sencillos cuidados que requiere: cepillar, regar periódicamente para retirar el polvo y poco más.
 

La otra vía de ahorro viene por el menor consumo de agua. Seguro que hasta el momento necesitabas bastante agua para poder regar el césped. Este se sumaba a las plantas, macetas y árboles que ya se tuvieran, por lo que es otra partida de gastos que vamos a poder tachar de una vez por todas. El agua que se gasta para el mantenimiento del césped artificial es mínima, muy poca agua y solo cada dos semanas más o menos, como decíamos, para que no coja mucho polvo.

Otro de los motivos que hacen que este sea más económico es la no necesidad de utilizar abonos y fertilizantes, productos químicos para que el césped luciera en buen estado y con buen aspecto. En este caso, para el artificial, no necesitarás nada. Solo regarlo un poco, la verdad, y cepillarlo de vez en cuando.

El último punto que queremos destacar, aunque no sea referente a ahorro, es la comodidad que da tenerlo cuando te vas de vacaciones. Es perfecto para el verano, ya que es posible despreocuparse por completo durante todo un mes sin que el césped se resienta o tengas que llamar a un profesional o a un amigo para que lo riegue. De esta forma, te puedes marchar sin temor a que a la vuelta esté muerto. Lo encontrarás en perfecto estado, simplemente listo para que le des un riego.